El sábado
22 de diciembre, en medio de las preparaciones navideñas en todo el mundo, olas
de hasta cinco metros de altura azotaron en las costas
del sur de
Sumatra de manera sorpresiva, no hubo un aviso o registro previo para dar la
alerta. Todos desprevenidos involucrados en su diario vivir.
Casas
construidas de madera, palma, no representaron ninguna oposición ante tal
devastación.
El registro
hasta el momento; 426 muertos, 23 desaparecidos, 7,202 heridos y 40,386
desplazados.
Al igual
se reporta que en el distrito de Pandeglang, en la provincia de Banten en Java,
zona más afectada con 288 víctimas.
Esa fue la
realidad para aquellos en esa parte del mundo. Por la misericordia de Dios la
tragedia no fue mayor y para aquellos que no pudieron salir con vida, el Señor
tenga misericordia de sus familiares y su dolor.
Muchos de
los que fueron desplazados esperan recibir la autorización par poder retornar a
sus hogares. Para estos será retornar en escombros o posiblemente nada.
Mientras que muchos
estaban de compras, otros quejándose de lo que no tenían o no podían lograr en
ese dado momento, otros estaban agradecidos por aún contar con vida y poder algún
momento dado retornar a sus pocas posesiones.
Esto provoca a considerar
el hecho, que cuando otros están en quejas de cosas que no tienen realmente
ningún valor de vida o muerte, cuando solo se confina a cosas, posesiones, de
una forma u otra, eventos acontecen para ayudar a muchos a poner en perspectiva
lo que realmente es importante.
Aunque los que fueron
alcanzados por aquella tragedia, en medio de sus escasas posesiones, que para
ellos era importante, más agradecidos están de poder contar con vida para poder
proseguir, ya que todo es reemplazable; tomará algún tiempo y gran esfuerzo,
pero, se logra con la ayuda del Creador.
Cuando usted, escucha
sobre estos eventos, particularmente en la temporada en que aconteció, ¿lo ha
ayudado a re-evaluar prioridades o lo que realmente es importante?
Después de considerar lo que
le aconteció a su prójimo, aún ve el regalo que no recibió como una gran
pérdida. Aquella tecnología que no pudo adquirir como algo realmente esencial. Aquella
cada que no pudo pintar o remodelar como una gran tragedia, cuando aún lo posee
y lo podrá atender en otro momento dado.
Tragedias tienen un
mensaje, y es valor lo que se tiene, no acongojarse por trivialidades. ¿No es
su vida y salud más importante que todo aquello?
Lucas 12:23- La vida más es que la comida, y
el cuerpo que el vestido.
Después que se aclara la
neblina de la insensatez, y lo que realmente es efímero, se logra valorar lo que
realmente es importante y vital.
TANTOS VIVEN EN QUEJAS, CONSIDERANDO QUE NO TIENE O NO HAN ALCANZADO LO QUE MERECEN; MAS, CUANDO SON ALCANZADOS POR EVENTOS SORPRESIVOS, ENTONCES TODO TIENE QUE RE-EVALUARSE Y REALMENTE ESTAR AGRADECIDOS QUE VIDA AÚN SE SOSTIENE.
ResponderEliminar