miércoles, 13 de enero de 2021

LA DEMOCRACIA NO ESTÁ EN CRISIS (LA CRISIS ESTÁ EN LOS INFRACTORES)

 No faltará quien se pregunte ¿está el sistema democrático en crisis? La crisis está en aquellos que han estado tratando de emular acciones de sistemas que nada representa libertad, empero, una prisión tanto para los que le dan cabida a esa tendencia, como los que se comprometen por aquello que nunca debió de ser en aquella nación que cree y defiende la democracia. Nada en el sistema democrático es por imposición, todo tiene un método funcional y ordenado para poder concretar o resolver.

El significado original del término democracia, gobierno del pueblo por el pueblo. El término democracia proviene del griego, las palabras griegas demos (pueblo y cratos (poder o gobierno). Por ende, la democracia es una forma de gobierno, un modo de organizar el poder político, en donde la voz o el sufragio del pueblo es lo legítimo en los procesos.

Estos son algunos de los aspectos que son imprescindibles en toda sociedad en donde hay libertad y derecho.

·  Respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales.

·  Libertad de asociación.

·  Libertad de expresión y de opinión.

·  Acceso al poder y su ejercicio de conformidad con la autoridad de la ley.

·  La celebración de elecciones periódicas, libres y justas por sufragio universal y por voto secreto como expresión de la voluntad de la población.

·  Un sistema pluralista de partidos y organizaciones políticas.

·  La separación de poderes.

·  La independencia del poder judicial.

·  La transparencia y la responsabilidad en la administración pública.

Es el sistema democrático que defiende la libertad de escogencia, de establecer y de tratar de llegar con preparación y esfuerzo a lugares, posiciones con la ayuda del Creador.

Entonces podemos concluir que el sistema democrático es un mecanismo el cual ha sido violentada y sustituida por todo excepto aquello en que el pueblo decida o determine por su voto o aprobación sin coacción o coerción alguna.

La acción del presidente Donald Trump, no minimiza o disminuye la realidad sobre el régimen democrático, lo que simplemente hace ver que aún en el sistema hay aquel que lo mal usa o simplemente erra en decisiones que deja expuesto la incompetencia de aquel en su función, no el método democrático.  La acción distorsionante de un individuo o gobernante no altera lo que es la forma de gobierno aceptada y escogida por el pueblo.

El sistema democrático no permanece o tiene las manos atadas con ningún líder o gobernante, mientras que democracia sea observado por la nación, siempre habrá oportunidad de cambio y mejoras.

Salmo 106:3- Bienaventurados los que guardan el juicio, los que practican la justicia en todo tiempo.


lunes, 4 de enero de 2021

PERPETUIDAD POLÍTICA EN CARGOS (SÍNDROME MUNDIAL)

De una manera u otra la perpetuidad política pareciera el síndrome que ha controlado una y otra vez, esa enfermedad infecciosa de aquellos en liderazgo que después de haber sido alcanzado por ella jamás se recobran, se recuperan.

Algo acontece en aquellos que han estado ocupando posiciones en donde para ellos se ha convertido en su único medio de vida, la única posición que aspiran y que venderían su misma alma si fuese necesario para retenerlo.

Esta condición ha regido por siglos, es como si para aquellos la posición que se ha adquirido los convierten en los únicos calificados y capacitados para ejercerlo. Cualquier y todo otro aspirante no llena o llenará los créditos porque aquellos que allí están han sido agraciados con una capacidad que no posee ningún otro, aclaremos, así es como estos infectados por el poder y las riquezas lo perciben.

Presidentes, legisladores, ministros; realmente es cualquier y toda posición gubernamental tiene esa condición infecciosa que nunca abandona a aquellos que han sido por ello afectado.

Diferentes tendencias ideológicas, propensiones políticas, y reglamentaciones constitucionales que deberían determinar hasta cuándo o hasta que punto se podría permanecer en una dada posición. Pero, el control de poder, aquel o aquellos que están en la posición deseada logran manipular el sistema, hacer los cambios para lograr perpetuidad en el cargo que se les ha conferido. Y aquellos que están en la posición para denunciar y reforzar las leyes, se comprometen igual, y el círculo incrementa.

Hay algo del poder que puede alterar el curso normal de una vida, un comportamiento, identidad, integridad, sometimiento o rendimiento de cuentas. Ya que de una manera u otra cada cual entronado en el lugar que están, creen que están por encima de la ley o el cumplimiento de ella. Y el apoyo incondicional de muchos allí está.

Este síndrome no afecta sólo del extremo occidental, sino que al igual es en el oriental. En algunos más grotescos o más violentos, algunos otros con un tono más discreto, sin embargo, con el mismo efecto de mal, abuso y manipulación o mal manejo del cargo dado.

Entretanto que esta enfermante situación se desarrolla, la población sólo puede ubicar la posición de observadores y los afectados de aquella corrupción que por el momento no se irá, ya que muchos combatientes contra ese sistema, al lograr algún peldaño para el cambio, quedan igualmente infectados como normalmente ocurre con un gran número a través de los años.

¿Por qué esto acontece una y otra vez? Porque el inicio de todo pareciera despejado, prometedor, mas, algo en la marcha altera la dirección que se debió de tomar. Es que posiciones, grandes salarios, “bonos conferidos por discreción propia”, son agregados económicos del cual nunca se anhela desvincular.

Liderazgo político viene con un compromiso el cual muchos no lo han considerado y muchos no lo desean considerar. Es conducir al país hacia senderos de bienestar colectivo, es estabilizar tanto aquella casa administrativa tanto en su eficiencia, como en el flujo de caja o divisas de manera honesta y responsable. Es presentar su servicio y compromiso con el país y dejar establecido hasta donde se es posible un repunte, para que otro en aquel cargo o asignación pueda al igual continuar.

Ha habido hombres íntegros, responsables, honestos en cargos en ambos hemisferios. Han dejado un legado que deja expuesto lo que ha sido y es una buena administración, excelencia en dados cargos, en comparación a todo lo que actualmente tantos hicieron y hacen en perjuicio de aquella nación en donde aquellos están responsabilizados.

Proverbios 29:2- Cuando predominan los justos, la gente se alegra; cuando los malvados gobiernan, la gente sufre.

Eclesiastés 10:17- (Feliz es el país cuyo gobernante es un hombre justo, íntegro, y cuyos líderes proceden de manera justa, honesta, que todo aquello en la cual se desenvuelven es para beneficiar al país, y no para ellos saturarse o embriagarse de sus bienes.) Bienaventurada tú, tierra, cuyo rey es de noble cuna y cuyos príncipes comen a su debida hora, para fortalecerse y no para embriagarse.