La guerra que nunca debió
de ser, que debió de ser detenida desde el inicio por las organizaciones mundiales,
continua en su curso con cifras de muertos que se pudieron evitar de una manera
u otra desde el inicio. Esta es la perspectiva real de lo que aún se desarrolla
entre Ucrania y Rusia.
Esto es un llamado de
despertar para el mundo. Las organizaciones mundiales posiblemente tendrán sus
buenas intenciones, en papel los reglamentos o parámetros a seguir, pero, ante
prepotencia y potencias mundiales, estos se ven imposibilitados ante la
magnitud de la fuerza armamentaria que poseen esas potencias.
Febrero 2022, quedará
registrado en la historia como la guerra que nunca debió de ser, empero, por un
obstinado y sádico líder ruso, detenido en su empresa por nadie, cabalgó hasta Ucrania
dando inicio a su guerra privada. Y el mundo observa, con conceptos divididos,
ya que en algunas fronteras ser respira crueldad, como al igual en otras justicia
y respeto a los principios democráticos.
El problema básico en
todo este acontecer es que Putin cree tener justificación para continuar con su
destrucción y muerte en ese país al que, en su errada filosofía y valores, los
atropella y busca destruir y conquistar todo cuanto pueda.
¿Se podrá hablar de paz
con Putin? Para este señor, sólo se logrará bajo sus pautas, sean esas justas o
no. Por ende, realmente hasta el momento no se podrá, ya que el enfoque de
Putin es inutilizarlos y conquistarlos.
Se avecina 2024, se
perfila con el mismo comportamiento, Rusia tratando de imponer su fuerza para
dominar o hacer minar las fuerzas de un país libre. Y las organizaciones
veladoras estos de la paz y sanciones, permanece con una voz temblorosa ante Putin,
y una actitud solicitando permiso para emitir con autoridad y poder la
deslealtad de poner en práctica o acatar los reglamentos internacionales
acordados o establecidos desde hace varias décadas.
Mientras todo esto prosiga,
continúa dejando un precedente sumamente peligroso ante otras potencias y
comportamientos al igual cuestionables. Cierto es que el mundo está sufriendo
cambios en parte de bien, como al igual en gran parte para mal; ya que, ante
tantos armamentos nucleares y devastadoras, aquellos que lo poseen, han tomado
postura como si fuesen latifundistas del mundo. Los que definen, hacen o
deshacen lo que ellos establecen o han establecido como sus enemigos.
Este juego de poder de
Putin es un anuncio claro de lo que se avecina entre otras potencias y otros
países más susceptibles a ellos. Ucrania hoy, y ¿Quién será mañana?
Febrero 2022, es un
augurio de peligro y de cambios violentos y peligrosos. En donde sádicos han encontrado
dónde y cómo ubicarse para lograr sus propósitos.
Lo que siempre será
admirable es la determinación de Ucrania de no doblegarse, de no dejar de
luchar por lo que justamente les pertenece, su soberanía, su derecho a sus
leyes democráticas y libertad de tener una voz, y nexos con los países que
ellos establecen. Tratar de violar esas fronteras es destruir la paz y
libertad.
Ucrania ante el mundo pensante
y democrático tiene su respeto y admiración, cuenta con el apoyo en la
capacidad con la que cuenta cada país, anhelosos de verlos triunfar y gozar de
su libertad.
Putin será historia, pero,
aún es realidad, una peligrosa realidad en muchos sentidos ante un líder que no
se dará por vencido o no desistirá hasta lograr sus propósitos, su finalidad en
todo esto. Sin embargo, entre tanto, Ucrania lucha, se defiende ante una injusta
guerra, un líder que no respecta sus derechos.
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Jeremías 22:17- Mas tus ojos y tu
corazón sólo están para tu propia ganancia, para derramar sangre inocente, y
para practicar la opresión y la violencia.
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