Las cárceles en américa latina están saturadas de delincuentes, hombres
y mujeres que han optado por delinquir para saciar ya sea un vicio o su forma
de vida elegida. Sin embargo, ante la población creciente y ya numerosa, ¿Cuál
ha sido la respuesta del gobierno? La construcción de más lugares de albergue
para ellos.
Sin embargo, si no se crea una alternativa para reformar o habilitar a
estos hombres y mujeres, se tendrá la misma carga tan pronto cumplan su
condena. Es en esta coyuntura en donde el sistema no está logrando extender o
concederles una oportunidad a estas personas para poder volver a incorporarse a
la sociedad aportando de aquello que hoy poseen y que no fue su realidad
pasada.
En Escandinavia (compuesto por: Noruega, Suecia, Dinamarca; algunos incluyen
Finlandia e Islandia), las cárceles no tienen cercas ni personal de seguridad. En
su lugar lo que han provisto es campos, profesores; lo que el sistema escandinavo
ha hecho el cual es un perfecto ejemplo de poder reinsertar a la persona en la
sociedad, lo que le ofrecen es educación.
Si la educación no una forma parte de la respuesta, entonces en definitiva
los delincuentes no tienen oportunidad alguna en poder lograr un giro en su vida.
Los resultados hasta ahora en américa latina ha sido con la población
que ha delinquido catastrófico, ya que en un corto lapso vuelven los infringidores
de la ley al mismo lugar que antes estuvieron. Pocos han sido los que de manera
personal han hecho un cambio y han podido reintegrarse a la sociedad.
Solo considerar que, en Escandinavia, aquella sociedad es altamente
educada, donde las diferencias sociales son menores. Gracias a ese hecho es
difícil o menor el hecho que los individuos sientan necesidad de recurrir a
hechos que violen la ley para percibir ingresos o subsistir.
Cuando un escandinavo, ya sea este islandés, un finés, un noruego o un
sueco, cuando es condenado por haber infringido o violado la ley, es enviado a
un programa de rehabilitación o socialización de orden pedagógico. Podría ser
música, arte, lectura, para algunos la agricultura. Con esta metodología tratan
de volver a encaminarlos al valor del trabajo, estimular su intelecto y el
ejercer sus talentos o un talento que ellos desconocían.
¿Qué habrá dentro de esas celdas en América Latina? ¿Quiénes de entre
ellos se podría convertir en una respuesta y parte de la solución para formar
parte de la minimización de la población carcelaria?
Lo que aquí se plantea posible no se aplica a todos los detenidos, sin
embargo, queremos creer que hay una mayoría que, brindándoles educación,
formación, podrán ser parte del cambio que realmente debería ser parte del sistema
penitencial.
La aplicación o implementación en Latino América, activando lo que ya es
una realidad en Escandinavia, probable no se podrá hacer en su totalidad, sin
embargo, implementando cambios en la educación dentro de las cárceles ha de
reducir la población y el abarrotamiento que lamentable es la realidad en
américa. La formación intelectual los ayudaría de modo que aprendan a integrarse
como ciudadanos con algún aporte en el mundo en que viven y aquello anterior
sea solo un penoso pasado, pero, lo importante de todo es que sería para
algunos, pasado.
Cuando el castigo se pueda convertir en formación y no sólo privación de
libertad expuesto a nada que pueda provocar un cambio en el periodo en que se
está, entonces el sistema continuará en un perpetuo error que no ofrecerá
alternativa alguna a esos antisociales.
Posible sea que si los gobiernos de Latino América dediquen un tiempo y envíen
a ese país las personas que pudiesen evaluar e incorporar ya sea de manera paulatina,
selectiva, estaría encaminando al país a una parte de la respuesta en aquella
dirección. Ningún sistema es infalible,
si embargo, el sistema de Escandinavia forma parte de una excelente respuesta.
Ya es hora para implementar un cambio en la cárcel tradicional y empezar
a formar, educar a la población. De no ser así muchos de estos finalizaran trágicamente,
sin haber quedado expuestos a una oportunidad que posible ellos les fue negado
o ellos mismos no lo aprovecharon.
Proverbios
19:20- Escucha el consejo y
acepta la corrección, para que seas sabio el resto de tus días.
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