Aún en la pandemia, un mal que ha estado afectando el mundo entero, un mal que no ha respetado fronteras ni potencias, un mal que dado muerte a cantidades de poblaciones en diferentes países. Y ante esta adversidad aún se mantiene lo económico antepuesto a resolver. Las cifras millonarias a lograr una unidad. Porque cada país involucrado desea poder lucrarse a como dé lugar del pesar de la humanidad.
Rusia fue el primer país que desarrolló y aprobó una
vacuna contra la COVID-19.
China está en el desarrollo de tres vacunas. Entre tanto
Estados Unidos aún están en el proceso de estudio en los laboratorios de las
farmacéuticas, es la misma situación con el Reino Unido.
Al parecer es posible que en unos 12 o 18 meses lograran
tener ya preparado una vacuna contra el coronavirus, esto sería ya para el
2021.
Lo único favorable de esta desunión en el proceso, que
podría haber dado un resultado mucho más inmediato y de beneficio para aminorar
la mortandad, y al igual los casos de infección, según se ha anunciado estarán
trabajando en base a precio de costo, sin generar ganancias.
Al igual hay otras naciones que están trabajando para
poder formar parte de la respuesta lamentablemente individualizada.
México está desarrollando su propia vacuna con un equipo
conformado por más de 50 científicos investigadores clínicos.
Entre otros países con el esfuerzo está Alemania,
Austria, Australia, en diferentes fases, diferentes avances para dar respuesta.
Aproximadamente un total de 172 países están anudados en
el esfuerzo para dar solución.
Cada cual en sus fronteras tratando de vencer un gran
enemigo, sin haber creado una alianza para poder dar un alto a esta explosión bacteriana
que ha alcanzado a todos.
El mundo está en una guerra pandémica, esta situación
debe crear un llamado de alianza, porque nadie está completamente capacitado o
armado para vencerlo en corto tiempo para evitar mayores estragos.
Resulta interesante que, en la segunda guerra mundial, la
alianza fue el despertar o la acción creada para derrotar a los enemigos.
Aquella alianza fue creada con República de China, la Segunda República Polaca,
Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Tercera República Francesa,
Unión de República Francesa, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas,
Estados Unidos de América y Países Latinoamericanos. Países con diferentes
ideologías, tendencias políticas, gubernamentales; empero, el bien común era
vencer o impedir el avance de aquel mal en ese entonces. Y por cualquiera razón
la disociación es el mal dominante en esta tercera guerra mundial (por así
llamarlo) de lesa contra la humanidad.
Aunque el mundo es afectado, todos alcanzados (a Dios
gracias por aquellos que no fueron impactados de manera tan devastadora) por
aquello que aún continúa con vida, no ha habido o creado una unidad para que
aquellas mentes formadas en la disciplina farmacéutica, científicos en un país
ofreciendo el medio para que estos hombres de ciencia pudiesen converger, cada
cual aportando para el beneficio de todos por igual.
Las finanzas prevalecerán como norma y se antepondrá a
cualquier y toda situación, porque la comunidad mundial solamente representa el
medio para alguno lucrarse.
Eclesiastés 4:9- Mejor son dos que uno, pues
reciben mejor paga por su trabajo
En la unión habrían logrado una más pronta
respuesta, porque unificados en el mismo esfuerzo, aquello ya habría entregado
el producto y vencido a aquello adverso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario